Esta mañana de Martes Santo ha sido en la tradicional ofrenda floral a la Virgen de las Penas. Este acto, junto con la confección del manto de la Virgen por parte de un equipo de operarios del Servicio de Parques y
Jardines del Ayuntamiento, se viene celebrando desde 1944, de forma que cada año la
imagen mariana de la Hermandad de las Penas porta un manto realizado con flores
naturales.

La confección del manto, que requiere un minucioso trabajo por parte de los jardineros
municipales, comienza con la preparación, sobre una malla metálica unida al trono, de
una base tupida de tallos de ciprés que sirve de fondo sobre el que se colocan los
adornos florales. Se estima que son necesarios unos tres m3 de tallos seleccionados para
esta labor, recogidos de los jardines públicos de la ciudad seleccionando los mejores
ejemplares y cuidando de no dañar a éstos (esta vez proceden de ejemplares del Jardín
Botánico-Histórico La Concepción).
El siguiente paso es colocar la plantilla del adorno floral, con el diseño específico del año
en cuestión y propuesto por la cofradía. Esta base se une con alambres y tiene una parte
de corcho blando donde posteriormente se pincha la flor cortada. Posteriormente se
realiza el citado pichado de la flor con palillos de madera que por último son incrustados
en la base de corcho blando formando el adorno.